miércoles, mayo 21, 2008

El silencio

La fotografía de hoy corresponde a la llamada Playa del silencio, al lado de Castañeras, un pequeño pueblo asturiano. No obstante, es una simple excusa para hablar de lo que parece ya casi inevitable: la próxima muerte de Carnaza.


Aunque siempre es un pequeño placer añadir una nueva entrada, un blog que se actualiza un par de veces al mes carece de la vitalidad necesaria para que alguien, incluso los amigos, se molesten en entrar a ver qué hay de nuevo. Uno siente por tanto la necesidad de añadir más madera al sitio, pero por un lado no hay más combustible y por otro el sentimiento de obligación es algo que no voy a permitir que se instale en mi cabeza. Por ello, me he creado una cuenta de Flickr donde -ahí sí- iré creando una pequeña galería de lo que considero digno de mi colección, y por otro seguiré actualizando el blog para el propósito para el que fue en realidad fundado: presentar una crónica fotográfica de una Transpirenaica en bicicleta que haré en junio. A partir de ahí, ya veremos.

miércoles, mayo 14, 2008

Perdido en la multitud

No hace mucho estuve visitando Cudillero, un pequeño pueblo de pescadores en Asturias. O, al menos, la pesca era su actividad original, ya que a día de hoy tiene más el aspecto de un parque temático, una especie de Terra Mítica astur, que el de una población real. Aparcamiento gigantesco a la entrada, casas perfectamente pintadas, más chiringuitos y comercios que viviendas y todo, todo lleno de gente.


Por ello me resulta curioso que la única foto decente que salió de mi visita fuera la de esta -aparentemente- solitaria turista mirando al mar. Y es que incluso entre la multitud hay momentos en que estamos solos.

domingo, mayo 11, 2008

Toda obra tiene su autor

Hace unos días viajaba yo a través del tiempo en el Parque de la Prehistoria de Teverga (Asturias), de la mano de una estupenda guía que parecía disfrutar tanto del recorrido como su enmudecido y asombrado pelotón. A pesar de tratarse de reproducciones, las paredes cubiertas de pinturas consiguieron maravillarnos a todos por la increíble destreza y sensibilidad de las gentes, auténticos artistas, que las realizaron hace miles de años.


Esa destreza y sensibilidad, así como el asombro ante los logros de sus antecesores, es compartida por los autores de las reproducciones, Pedro Saura y Matilde Múzquiz, inmerecidos amigos de este humilde Comandante, y Begoña Millán y Esther Saura, a los cuales quiere dedicar el autor esta foto, con todo el cariño del mundo... y un poquito más.