jueves, octubre 18, 2007

La Huerta y la vida (1)

Comienza ahora una pequeña serie de tres fotos realizadas durante un agradable paseo con la bicicleta por la huerta de Valencia. Es ésta, pese a su gran tamaño, una ciudad en la que uno puede aún toparse con un gran tractor transportando sandías o cebollas parado ante un semáforo. Existe el viejo dicho de que Valencia no es en realidad una ciudad sino un pueblo muy grande y, en cierto modo, este hecho lo corrobora.


No obstante, la modernidad y el desarrollo urbanístico e industrial desmedido e irracional que ésta conlleva está arrasando el gran tesoro natural y cultural que la Huerta de Valencia representa. Es una de las grandes paradojas de nuestros locos tiempos: mientras que cultivamos nuestras verduras a gran coste en zonas frías y en el desierto, las tierras más fértiles y de clima más propicio para su cultivo se entierran bajo viviendas y polígonos industriales.

Por otra parte, las tres fotos, ninguna de las cuales es especialmente brillante, se tomaron con una Panasonic Lumix LX-2 y junto al lamento por la desaparición de nuestras huertas me gustaría hacer algunos comentarios sobre esta curiosa compacta. Pero eso lo dejaremos para la próxima entrada.