La cojera de un fotógrafo
Si para ganar una carrera es necesario disponer de piernas fuertes y ágiles, para hacer una buena fotografía a color es imprescindible tener una buena sensibilidad a los colores. Como mis amigos saben, yo soy daltónico, lo que equivaldría en cierto modo a una cojera si lo que me gustara fuera el atletismo.
La cosa tiene más importancia de lo que parece. Véase si no esta foto tomada en el bonito pueblo burgalés de Orbaneja:
El que la foto sea un amasijo indiferenciado de motivos o una composición atrayente se basa en si las amapolas destacan con claridad del resto ¿El problema?.. que yo no lo puedo saber. Aun habiendo saturado selectivamente las flores y desaturado el resto, soy incapaz de ver el efecto final de la foto, puesto que confundo marrones, rojos y verdes. Mi señora esposa, a quien recurro en estos trances, me dice que se distingue todo muy bien y que la foto le gusta pero a uno le queda siempre la duda. Y encima no puedo disfrutar de la foto...

8 comments:
Yo las distingo perfectamente y, además, has hecho que sean parte imprescindible del paisaje.
Una pena no haber pasado por ese pueblo.
La foto es magnífica. Una profundidad de visión tremenda y una composición muy cuidada.
Un saludo.
En cambio ser daltónico en fotografía ByN es una ventaja.
Un abrazo :D
Vaya, pues me alegro de que por una vez mi mujer tuviera razón. Desde luego que el pueblo era muy bonito, y lo hubieras aprovechado estupendamente tanto en tu vertiente paisajística como sacando partido a la telemétrica en la plaza, donde había gente muy interesante.
Eso sí, llovió ;)
Un abrazo
En cambio ser daltónico en fotografía ByN es una ventaja.
Bueno, al menos no es un inconveniente ¿no? En la era analógica sí podría serlo al no tener clara la elección de filtros...
Otro abrazo para tí
Yo no la veo.
El servidor donde están alojadas las fotos del blog lleva caído todo el fin de semana :(
Pues a mi me parece de lo más acertada.
Oronet, yo lo veo más como la sordera del pianista, que fíjate que cosas han hecho algunos a pesar de las dificultades.
Un abrazo
clem
Sí, pero no fueron sordos toda la vida...
Gracias, Clem, por recordarme al divino sordo, uno de los grandes genios de la Humanidad.
Otro abrazo para tí
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